Marco Verratti remite a la sencillez con su juego y su estilo, que huye de lo rococó, no necesita adjetivos, justo lo que necesitamos para hablar de él.
La del Querétaro-Atlas fue una carnicería siniestramente programada. Tras haberlos sometido con una crueldad bélica, los delincuentes desnudaron los cuerpos inertes de sus víctimas.