La del Querétaro-Atlas fue una carnicería siniestramente programada. Tras haberlos sometido con una crueldad bélica, los delincuentes desnudaron los cuerpos inertes de sus víctimas.
La Covid-19 paraliza de nuevo las liguillas ‘amateurs’ de Fútbol 7, y con ellas el desfogue, el tercer tiempo, la amistad más inocente y, bueno… las lesiones seniles.